¿Sabías que los seres humanos somos la única especie que complica las cosas?
Pues sí, el resto de las especies del planeta hacen lo que sea que tengan que hacer, de forma simple y sencilla. Por el contrario, las personas adquirimos la costumbre de complicar las cosas por diferentes razones.
Si nos damos el permiso de parar y de observarnos podremos darnos cuenta de que los seres humanos al nacer vemos la simplicidad en todo lo que nos rodea. Eso queda demostrado al ver a los niños jugar e interactuar entre ellos y con su entorno. Se divierten con cualquier objeto que se encuentre alrededor de ellos, observan con curiosidad el mundo que les rodea, imaginan con facilidad, y sobre todo andan sin preocupaciones.
Como podemos ver, en la medida en la cual vamos creciendo y a través del proceso de domesticación al cual nos vemos inmersos de manera constante durante nuestro desarrollo, vamos agregando por diferentes razones, motivos y/o circunstancias capas y capas de complejidad a cada situación en la cual nos encontramos.
Por ello, es muy importante comprender que tener el hábito de complicar las cosas, es una conducta aprendida, no es algo con lo que nacemos.
Los siguientes son ejemplos que muestran de manera clara como los seres humanos complicamos las cosas:
- Queremos ser vistos como súper inteligentes.
- Tenemos miedo a perder el control.
- Tenemos miedo a perder alguna posición de poder.
- Queremos ser reconocidos.
- Entre otras muchas.
Por lo antes mencionado, me gustaría invitarte a tomar consciencia sobre el valor de La Simplicidad. Pues a mayor simplicidad, mayor facilidad para realizar las cosas y menor resistencia y dificultades tendremos al encarar cada situación que se nos presente, cada relación que tengamos la fortuna de compartir y sobre todo, mayor serenidad, paz y armonía tendremos en nuestro día a día.
Tres (3) acciones que te permitirán cultivar e incorporar la simplicidad en tu día a día:
- Cuando comiences a quejarte, haz una pausa y pregúntate ¿de qué manera estoy complicando esta situación?
- Al conversar con otras personas, evitemos confusiones innecesarias
- Independientemente de lo que sea que estemos experimentando, veamos las cosas tal y como son.
Si te comprometes a aplicar estas tres (3) poderosas acciones, verás un incremento en la facilidad de gestión de todas y cada una de las situaciones en las cual te encuentres, podrás mejorar tu rendimiento y ejecución de actividades y sobre todo, experimentarás la fortuna de tener, desarrollar y promover relaciones sanas.
En resumen, vivir desde la simplicidad:
- Nos permitirá fluir.
- Nos evitará sufrir.
- Dejaremos de crearnos historias falsas sobre cada cosa que hagan o digan los demás.
Dicho esto, la decisión está en tus manos, pues solo necesitas comprometerte a vivir de manera simple y verás que tendrás por un lado el beneficio de la disminución en la cantidad de conflictos y por el otro, mayor calidad de vida. Hazlo y verás cada situación con gratitud.
Y tú, ¿Vives de manera simple o tienes el hábito de complicar las cosas?
¡Comparte tu opinión con nosotros y este mensaje con quien lo necesite!
Te leo…





