
Ayudar a los otros es una de muchas características de sociedades prósperas, estableces y de éxito. Ahora bien, muchas veces reaccionamos de forma automática ante ciertas personas y ciertas circunstancias creyendo que “hacemos el bien” y de manera inconsciente podemos estar generando el efecto contrario, como por ejemplo: podemos estar reforzando dinámicas de dependencia, culpa...





